La Doña Blanca es una variedad de uva blanca de origen noroccidental, cultivada tradicionalmente en Galicia, Castilla y León y zonas del norte de Portugal. Se caracteriza por su acidez natural, equilibrio y expresión fresca, lo que la hace muy adecuada para la elaboración de vinos blancos jóvenes y aromáticos.
Sus racimos son medianos, compactos, con bayas redondas de tamaño medio y piel gruesa. Presenta una producción media y constante, con brotación media-tardía y maduración media.
Aporta vinos con buena acidez, frescura y notas frutales sutiles, siendo ideal para climas húmedos o frescos, aunque se adapta también bien a zonas de interior si se controla la maduración.
En Viveros Lagunilla, ofrecemos planta certificada de Doña Blanca, injertada sobre portainjertos seleccionados según las características del terreno y el clima de cada explotación.