La Alarije es una variedad blanca tradicional del suroeste peninsular, especialmente cultivada en Extremadura, donde forma parte del patrimonio vitícola local. Se caracteriza por su resistencia natural, buena adaptación a climas cálidos y producción estable, lo que la convierte en una opción segura para zonas con veranos intensos.
Presenta racimos grandes y compactos, con bayas esféricas y piel de grosor medio. Su brotación es media y la maduración también media, lo que permite una vendimia bien distribuida. Agronómicamente es una variedad rústica, poco exigente y resistente a enfermedades, con buena respuesta en suelos pobres o con estrés hídrico moderado.
En bodega, la Alarije aporta frescura, acidez equilibrada y un perfil neutro, lo que la hace ideal para vinos jóvenes, coupages o incluso para destilación, dependiendo de la zona y el manejo.
En Viveros Lagunilla ofrecemos plantas de Alarije injertadas y certificadas, seleccionadas para su correcta adaptación al terreno y necesidades del viticultor.